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Rep. Phyllis Gutíerrez Kenney, serving the 46th District Serving part of King County and the city of Seattle. |
29 de julio, 2009
La decisión de Boeing de comprar una planta en Carolina del Sur para fabricar porciones de su 787 ha creado especulación de que la empresa pueda establecer otra línea de ensamblaje allá.
El anuncio también desencadenó el esperado torrente de opiniones contra Washington cuando los críticos acusaron a Washington de no apoyar a Boeing, a la industria aeroespacial y al sector empresarial en general.
No es así. El hecho es que todos los años las publicaciones empresariales
más respetadas, así como las instituciones de investigación colocan a
Washington en los primeros lugares de estados pro-empresas. Por ejemplo:
• La revista Forbes calificó a Washington como el tercer mejor estado para
empresas. En el 2005 estábamos en el doceavo lugar y desde entonces hemos
ido mejorando año con año.
•El Instituto Beacon Hill coloca a Washington
en el sexto lugar de la nación por nuestra habilidad para atraer nuevas
empresas y por proporcionar altos estándares de vida a los trabajadores.
• La Fundación de Impuestos (Tax Foundation) reporta que los impuestos
estatales y per cápita que pagamos los Washingtonianos nos ubican en el
lugar 35, es decir que otros 34 estados tienen impuestos más altos tanto
estatales como locales. Esto puede resultar sorpresivo para aquellos que
continuamente están oyendo que los impuestos son una amenaza en nuestro
estado.
• En cuanto a impuestos empresariales, la Fundación nombró a
Washington como el estado número 12 mas “amigable para empresas.” (Carolina
del Sur ocupa el lugar 25.)
Por lo anterior, el acusar a Washington de empujar hacia afuera a las
empresas no tiene fundamentos. En lugar de perpetuar estos mitos negativos
sobre nuestra competitividad, debemos trabajar juntos para mantener fuerte a
nuestra industria aeroespacial.
¿Cómo lograremos que los trabajos
aeroespaciales, así como los de Boeing, permanezcan aquí y fortalezcan una
fundación sólida para que Washington continúe siendo el líder global en la
fabricación de los mejores aviones?
Hemos dado respuesta a este tipo de preguntas con anterioridad de manera
exitosa. Con respecto a instalaciones para la producción del 787, Washington
tiene la ventaja del 1-0, mientras que los demás están en 0-1. En el 2003 la
legislatura realizó un plan de empleos aeroespaciales que mantuvo al 787 en
el estado de Washington. Desde entonces, la legislatura:
• Aprobó
incentivos fiscales ($3.2 billones en 20 años) lo que redujo el costo de
Boeing en la fabricación local del Dreamliner 787.
• Proporcionó $1.6
millones en el 2006 para el programa de capacitación de fuerza laboral para
el 787 y sus proveedores.
• Asignó $1.2 millones en el 2007 para
establecer el Centro de Materiales Avanzados de Ciencia e Ingeniería en la
Universidad de Western Washington. Este centro integra química, física e
ingeniería a la producción de materiales que se utilizan en las industrias
aeroespacial, microelectrónica y biotecnológica.
• Invirtió billones de
dólares en trasporte para ayudar a que la gente pueda llegar a sus centros
de trabajo y los bienes y servicios a los centros de mercado.
• Bajó los
impuestos que pagan los fabricantes de refacciones aeroespaciales y enmendó
nuestras leyes de seguro por desempleo para ayudar a que nuestra industria
aeroespacial se mantenga competitiva.
• Promulgó diversas leyes en
respuesta a solicitudes de la industria aeroespacial. Leyes que fueron desde
códigos de construcción uniforme hasta programas de títulos profesionales.
Y con la creación del Consejo Aeroespacial de Washington, la Gobernadora Chris Gregoire y la legislatura están asegurando una larga sociedad con la industria aeroespacial de nuestro estado.
Claramente el estado ha tomado pasos decisivos para mantener saludable nuestra industria aeroespacial, pero debemos continuar buscando maneras para seguir siendo competitivos.
Una de nuestras grandes fortalezas son nuestros trabajadores. Nada de lo que proporciona Washington es tan vital como la altamente capacitada fuerza laboral que da vida al sector aeroespacial. Nuestros ingenieros, científicos en informática y maquinistas no tienen par.
El reto es asegurar que los estudiantes de hoy tengan la educación y la capacitación necesaria para continuar fabricando los mejores aviones del mundo.
Nosotros seguiremos abordando el tema de la competitividad aeroespacial de Washington, y nos aseguraremos que Washington siga siendo el lugar más productivo para la industria.
Ahora más que nunca están unidas la fortuna de nuestro estado con nuestra industria aeroespacial. Es una relación de mutua recompense que puede y debe cosechar beneficios para todos en décadas venideras.
La Diputada Phyllis Gutiérrez Kenney, Demócrata de Seattle, es
miembro del Consejo Aeroespacial de Washington. El Diputado Jeff Morris,
Demócrata de Mt. Vernon es miembro de la Fuerza de Trabajo Aeroespacial de
la Legislatura.